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martes, 5 de febrero de 2019

Efemérides 2019, casualidades de la historia


2019 trae jugosas coincidencias para los amantes de la numerología. Capricho del azar o juego del destino, lo cierto es que en el recuerdo de algunas de las efemérides que se celebran este año parece que desfilan las cartas del tarot, con luna incluida. La partida os advierto que incluye emperatrices y un buen número de locos .



Historias de la historia

Hace quinientos años la expedición marítima que dio nombre al estrecho de Magallanes salía de puerto para completar, tras un sinfín de penurias, un viaje alrededor del mundo que no terminaría hasta 1522. Lamentablemente no son los detalles de esta gesta los que acaparan la atención del evento sino el rifirrafe entre Portugal y España a la hora de apuntarse el tanto. El detalle de que la aventura fuera patrocinada por la corona española no parece suficiente mérito para nuestros vecinos cuando insisten en reivindicar en solitario la hazaña. Dado que el viaje de ida lo capitaneó Magallanes, el marinero portugués, y el de vuelta el vizcaíno Elcano, la solución de consenso parecía fácil. Pero, como en tantas ocasiones, esta gesta se ha prestado a relatos sesgados según el interés del narrador. Y, aunque no lo creáis, esto no es un vicio únicamente español. Sin ir más lejos, no coincide lo que contamos en la escuela a los niños portugueses y españoles.  Por el momento, salvo la iniciativa didáctica de la Junta de Andalucía para difundir los detalles de la gesta no parece que oficialmente se vaya a poner el mismo empeño que Portugal en recordar que hubo un tiempo en el que este país jugaba en primera división.





Y al hilo de discusiones de familia, resulta curioso repasar lo que contaba la prensa en las portadas publicadas hace exactamente un siglo. Si hacéis el experimento vais a comprobar como coinciden aquellos titulares con algunas de esta misma semana. Por ejemplo, si buscáis la edición del periódico El Sol correspondiente al día 29 de enero de 1919 encontraréis en portada la crónica de una jugosa bronca en el Congreso al hilo de la presentación del primer proyecto de estatuto catalán. Os invito a leerlo detenidamente y apreciar cómo ya entonces existía un abismo entre los problemas reales de los ciudadanos y las cuitas de los políticos que nos representan. 





Sin embargo, conviene no olvidar algunas importantes diferencias. Para empezar por aquel entonces el nacionalismo catalán no era en absoluto secesionista y eso que no se había inventado ni la CEE, ni la globalización ni todo lo que hoy hace más recomendable aunar fuerzas que levantar fronteras. Lo que sí tenía era una acusada vocación de hijo pródigo. Dado que era el más aventajado, exigía caminar varios pasos por delante del resto, aunque eso significara dejar en la cuneta al resto de los territorios, ignorando su potencial o sus necesidades. Pero, la diferencia sustancial me atrevería a asegurar que es la dificultad que tenemos hoy en día para encontrar líderes políticos, aquí o allá, de la talla de Cambó.


Por cierto, imagino que los adictos a la numerología habrán caído ya en la irónica coincidencia de que lo que parece ser la partida final del pulso independentista se juegue en el mismo año que conmemoramos los 550 que han transcurrido desde el matrimonio de los Reyes Católicos, aquella historia novelesca de intrigas, política, suerte y estrategia con la que se dio el primer paso hacia lo que hoy conocemos como España. Un episodio donde la carta protagonista fue la rueda de la fortuna, aunque no faltaran historias románticas de las que ha dado buena cuenta la literatura y el cine. Y celos, muchos celos, como en todas las familias.

"Logros" cotidianos
Pero al margen de estas historias de héroes y villanos, los ciudadanos de a pie no deberíamos olvidar que también en 2019 se cumplen cien años desde que nuestro país se convirtió en el primero que reconoció el derecho de los trabajadores a una jornada laboral de ocho horas. Hay que agradecérselo a los trabajadores de la empresa eléctrica La Canadiense que aquel cinco de febrero comenzaron una huelga que se prolongaría durante nada menos que cuarenta y cuatro días y que terminaría paralizando la ciudad de Barcelona y buena parte de la industria catalana. Fue un auténtico logro histórico para el movimiento obrero, capitaneado por la CNT, ante el que no tuvo más remedio que ceder el Conde de Romanones.
También se cumplen cien años de la inauguración del medio de transporte que hoy en día utilizan muchos trabajadores madrileños para ir al trabajo.  El 31 de octubre de 1919 se estrenaba en Madrid el primer tramo de la línea 1 de metro que comunicaba por aquel entonces las estaciones de Sol y Cuatro Caminos, y que poco después se ampliaría hasta Vallecas. Madrid estaba intentando convertirse en una capital europea con la construcción de la Gran Vía y era necesario trasladar a quienes trabajaban en aquellas obras y vivían en el extrarradio. 

Fue además un proyecto pionero en muchos aspectos. Uno de ellos fue la aparición de la figura de la taquillera que representaba un paso adelante en la incorporación de la mujer al mundo del trabajo, restringido en las clases humildes prácticamente al servicio doméstico y el campo. Sin embargo, habría que esperar hasta 1984 para encontrar a la primera mujer conductora de la historia del metro, si exceptuamos el periodo de la Guerra Civil. Para celebrar el evento se ha inaugurado una vistosa web y están previstos distintos actos que nos permitirán conocer historias curiosas, estaciones fantasmas y el aspecto de aquellos primeros vagones, como no, de primera y segunda clase.

Hay que reconocer que aquella iniciativa fue viable en último término gracias al apoyo de Alfonso XIII que donó un millón de pesetas al proyecto y se prestó a inaugurar el primer tramo, eliminando las reticencias de unos y otros que nos mantenían en el furgón de cola europeo en lo que a movilidad urbana se refería. Lo cierto es que el metro ha sido  desde entonces protagonista y testigo de la historia de Madrid en momentos tan dramáticos como los bombardeos que sufrió la ciudad durante la Guerra Civil, cuando se utilizó como refugio antiaéreo y depósito de armas.

La paz no siempre significa el fin de un conflicto...

Y aquí llegamos a otra de las más importantes efemérides de este año, los ochenta años del final de una Guerra Civil con prolija y variopinta bibliografía, pero de la que aún queda mucho por comprender. Para rememorar aquel tiempo hay varias propuestas este año y me ha llamado la atención una nueva serie que publica la editorial Almuzara. Lo novedoso es que pretende ofrecer a través de doce obras el testimonio directo de quienes protagonizaron en uno y otro bando aquellos hechos. El factor diferencial consiste en incluir voces de carlistas y miembros de POUM con la de comunistas y falangistas, socialistas y sublevados. El objetivo es recrear una especie de cuadro impresionista con pinceladas de unos y otros para que el lector juzgue por si mismo como fue posible aquel desastre. 
Por cierto, volviendo a la numerología, parece que el treinta y nueve es un año de "paces incompletas". No me refiero solo al final de una guerra que inauguró una dictadura de la que no pudimos librarnos hasta cuarenta años después. Recordemos la macabra casualidad de que un siglo antes, en 1839, tuvo lugar el famoso  Abrazo de Vergara, que pretendía sellar el fin de la guerra entre carlistas y liberales. En realidad solo cayó el telón sobre el primer acto de una tragedia que se prolongó durante buena parte del siglo XIX y que contribuyó a poner palos en las ruedas de la carreta del progreso.
Aunque esto de los conflictos no resueltos tampoco tenemos el monopolio. Sin ir más lejos pensad en el Tratado de Versalles, de cuya firma también se cumplen ahora cien años. En aquella ocasión hubo todo tipo de  profecías que advirtieron de que no se trataba de un acuerdo de paz, sino de un mero armisticio. El tiempo se ocupó de darles la razón. 

Personajes ilustres
En el mes de mayo hará doscientos años que nació la reina Victoria, otro caso en el que el más puro azar colocó sobre el tablero la carta de la fortuna, la de los enamorados y la de la emperatriz para hacer una jugada que la convirtió en la “abuela de Europa” a través de su fecunda prole, dando nombre a toda una época. Se trató del reinado más largo en la historia de Inglaterra hasta la llegada al trono de su incombustible tataranieta, Isabel II. Es posible que todo el barullo organizado por el Brexit reste esplendor a esta conmemoración, hasta el punto de que se esté planteando un descabellado plan para evacuar a la reina en caso necesario. Consecuencias de ser una isla superpoblada con vocación imperial.
Sin embargo no muchos recuentos de efemérides repararán en un personaje que cambió el rumbo del pensamiento en España. Me refiero a Julian Sanz del Río, padre de la versión hispana del krausismo y maestro, nada menos, que de Giner de los Ríos. El suyo es un caso de superación personal como pocos. Nacido en el seno de una familia de labradores pobres se convirtió en uno de los grandes catedráticos de la historia de nuestra universidad. Fue expulsado de ella por el delito de promover un pensamiento crítico entre sus alumnos en un tiempo en el que su integridad intelectual y el afán por europeizar el país no eran la mejor carta de presentación.  
Grupo de espectadoras ante copia de Las hilanderas. 
Cebreros (Ávila), 1932
En un juego de cara o cruz el otro lado de la moneda nos mostraría el retrato de Fernando VII. No obstante este año nos da la ocasión para celebrar uno de sus escasos aciertos, la creación del germen de lo que hoy es el Museo Nacional del Prado. Para conmemorar el bicentenario de esta institución se van a desplegar toda una serie de iniciativas que buscan acercar sus colecciones a un amplio abanico de públicos, algunos de ellos hasta el momento, completamente al margen de este tipo de eventos. En dos siglos el destino favorito de nuestros turistas ha pasado de ser joya real a patrimonio nacional y en la actualidad se encuentra pilotando una aventura digital que terminará por democratizar el acceso a sus colecciones desde cualquier lugar y en cualquier momento. Merece la pena dar una vuelta por la web del evento donde encontrarás contenidos curiosos como,  por ejemplo, El Prado cuenta historias, una selección de películas grabadas en el museo o sobre sus colecciones desde 1907.


Conquistas de largo recorrido
Y para finalizar este particular repaso a una selección de efemérides, no podemos olvidar que hace 500 años Hernán Cortes inició con la conquista de México un episodio de luces y sus sombras que convierte hoy en día a este país en el estado más grande de habla hispana, aunque con EE.UU muy a su pesar pisándole los talones.  
Archivo RTVE
Pero este círculo de la memoria que comenzaba con la primera circunnavegación del planeta hace 500 años no podía terminar de otra forma que haciendo referencia a aquel "pequeño paso para un hombre, gran paso para la humanidad" que tuvo lugar hace 50 años cuando el hombre pisó por primera vez la Luna. Aquel 20 de julio de 1969 seiscientos millones de espectadores eran conscientes de que se estaba iniciando una nueva era. Sin embargo aún hoy continúa habiendo escépticos que dudan de la hazaña por más que publicaciones como el National Geographic se hayan tomado la molestia de demostrar que aquellas imágenes fueron reales y no un burdo montaje. Al margen de estas cuitas hay datos curiosos que aún hoy nos llaman la atención, como por ejemplo el detalle de que aquella aventura espacial comenzara en España, concretamente en la estación espacial canaria de Maspalomas. Y aunque se afirma que la confirmación de la llegada del hombre a la Luna se escuchó antes en la estación de Fresnedillas de la Oliva, en Madrid, que en Houston todavía muchos recordamos directamente o por referencias aquel evento. Sin ir más lejos mi padre, junto a otros veinte millones de españoles, permanecieron la noche pegados al televisor atentos a la voz de Jesús Hermida. Teniendo en cuenta que no habría en aquella época más de tres millones de televisores, la capacidad de convocatoria de ese evento para reunir a vecinos o compañeros es casi un hecho más reseñable que la propia aventura espacial. Desde luego fue algo bastante más ilusionante para los ciudadanos de a pie que otros hitos históricos de aquel año como la designación de Juan Carlos de Borbón como sucesor de Franco, la retirada de España de Marruecos o el ascenso de Carrero Blanco a la vicepresidencia del gobierno. 
Al final, entre conquistas, cierre de conflictos, biografías ilustres y viajes de largo recorrido parece que este año el azar nos brinda festejos para todos los gustos. Confiemos en que además 2019 tenga la cortesía de regalarnos hechos dignos de recordar en el futuro. Pero solo si el recuerdo es positivo. En caso contrario, casi mejor, continuamos recordando las gestas de nuestros mayores ¿no creéis?.



domingo, 4 de febrero de 2018

Efemérides 2018, ironías de la historia

Ya sea como recurso literario, en esos cuentos cuyo fin nos devuelve al inicio, o en la concepción de los estoicos de un mundo condenado eternamente a destruirse y renacer de sus cenizas, si hay un año en el que efemérides y actualidad nos plantean socarronas ironías es, sin duda, 2018. 

Nunca la historia estuvo tanto de actualidad, en pocas ocasiones las efemérides coincidirán tanto en conmemorar hechos heroicos y deleznables a la par. Y es que 2018 nos trae celebraciones para todo tipo de gustos, fobias y filias. Y como esas nubes a un tiempo fugaces e inmutables, que evocaba Azorín cuando afirmaba que “vivir es ver volver”, este año veremos pasar, parafraseando al novelista, “angustias, alegrías y esperanzas”.


Ocurrió hace medio siglo

La primera imagen que asalta nuestra memoria, cuando miramos atrás, probablemente sea la de aquel irreverente mayo francés, que extendió el grito de "imaginación al poder", inmortalizando no ya los sucesos de aquellos días, sino una revolución cultural que traspasó fronteras, enarboló la canción protesta como seña de identidad e inundó el paisaje urbano de melenas y minifaldas. Sin embargo, medio siglo más tarde de que adquirieran carta de naturaleza causas como la de la liberación femenina, aún hoy nos encontramos con casos escandalosos de discriminación o maltrato por razón de género e incluso habrá que esperar al mes de junio de 2018 para que en un país como Arabia Saudí las mujeres dispongan de algo tan inocente como permiso para conducir.  No parece que el tiempo transcurra a la misma velocidad en todos los lugares del planeta, ni que los cambios calen tan hondo como uno cree.

Y hablando de pacifismo y avance en las libertades políticas, pensar en 1968 también nos devuelve el recuerdo de otros acontecimientos como los tanques rusos en la Primavera de Praga, abortando la apuesta de Checoslovaquia por abrir una vía no totalitaria al socialismo. Aún había que esperar casi veinte años para que soplaran nuevos aires en el Kremlin.


Cien años desde…

Anastasia Romanov
Para quien prefiera conmemorar centenarios, volverá el recuerdo de la ejecución de los Romanov y sin duda la prensa recogerá aquel sinfín de románticas elucubraciones sobre el destino de Anastasia, la hija menor de los zares. Pero, como si el destino quisiera devolvernos la confianza en una humanidad donde caben todos los pelajes, no podemos olvidar que solo un día más tarde de aquello nació, casi en las antípodas, nada menos que Nelson Mandela, adalid de la lucha contra el apartheid y primer presidente negro de Sudáfrica, elegido en unos comicios que inauguraban en su país el sufragio universal hace apenas 24 años. 

Y hablando de coincidencias macabras ocurridas hace un siglo, tendremos que recordar cómo se aguó la alegría del final de la Primera Guerra Mundial con los estragos de la peor pandemia conocida en el mundo contemporáneo, una gripe que acabó con la vida de varios millones de personas en todo el planeta, causando más bajas que el propio conflicto en cuatro años. Ironías de la historia, la paz se firmó a las cinco de la mañana y se acordó el alto al fuego a las once horas, con la intención de que ninguno de los bandos dejara de disparar antes que el enemigo. Quedó a salvo el honor, pero no evitó que durante seis horas continuaron las hostilidades causando cerca de 11.000 bajas… aunque la guerra ya había terminado. Cosas de la política. Por cierto, recuerden los aficionados a la numerología que aquella paz se firmó un día once, del mes once, a las once de la mañana. Ya es casualidad.

Firma del Armisticio de Compiègne

Pero para mala suerte, la llegada de la segunda oleada de una gripe, cuyo primer caso parece que se detectó en Kansas el 11 de marzo de 1918 (de nuevo el número once jugando malas pasadas). Sin embargo, aquella pandemia que causó estragos desde Estados Unidos a China, devastando Europa, se conoce como “gripe española” aunque hay constancia de que el foco original en ningún caso estuvo en este país. He aquí una nueva ironía de la historia. En España no se encontró el origen de la infección, pero sí fue el único país europeo que no ocultó en la prensa la noticia, algo que sí hicieron los muy liberales países de su entorno, censurando la información para no alarmar a ciudadanos vapuleados por los estragos de la Guerra. En esta ocasión, la transparencia informativa parece que nos jugó una mala pasada que el resto de países se apresuró a magnificar, colgándonos el sambenito de tan dudoso honor. Por cierto que aún pasea por Luarca, ya centenario, el último superviviente en nuestro país de aquella gripe, que no hizo distingos de edad ni condición, infectando hasta al propio rey, Alfonso XIII. 

Gripe "española". Hospital en Kansas.

Efemérides en clave “rojigualda” (de más o menos bandas)

Expertos en no esquivar leyendas negras y siempre inquietos por no herir susceptibilidades, es probable que los recopilatorios de efemérides en los medios españoles pasen de puntillas por una mucho más lejana en el tiempo. Hace la friolera de 1.300 años comienza la Reconquista, con el reinado de Don Pelayo, primer rey astur, dando el disparo de salida para el fenómeno más importante de nuestra historia medieval, que se inicia precisamente en el año 718.

Un problema que no parece tener la página oficial del gobierno catalán en su recopilatorio de efemérides locales, celebrando a bombo y platillo los 150 años del nacimiento de Pompeu Fabra y el centenario de la publicación de su gramática catalana. En realidad este año se cumplen cien de la primera edición de la obra en catalán, ya que la publicación realmente vio la luz en 1912… pero en castellano.

Pompeu Fabra i Poch
Hay que reconocer que esto de las efemérides tiene su sesgo, por lo que personajes celebrados por unos son denostados por otros y este es el caso de Pompeu Fabra que, en contra de lo que podamos creer, tuvo más que palabras con alguno de sus paisanos y colegas como fue el caso de Ramón Miquel y Planas que llegó a acusarle de “gran mongol filológico”. La bronca no fue pequeña y este autor, que fue director de la Sociedad Catalana de Bibliófilos, precisamente en 1918 llegó a afirmar que  Cataluña nunca antes había sido víctima «de una tiranía tan odiosa como la que hoy ejercen nuestros gramáticos puestos al servicio de Fabra». De nuevo, como diría Azorín, “vivir es ver pasar” y “ver volver”.

Tirante  el Blanco 
Portada edición 1511
La página citada se apunta el tanto, dentro de las conmemoraciones oficiales, de la muerte hace 550 años de Joan Martorell, autor de la novela de caballerías Tirant lo Blanch, obra cumbre del denominado siglo de oro de la literatura valenciana, escrita 400 años antes de la publicación de la primera gramática catalana. Ahí queda el dato, no viene al caso de estas efemérides entrar en las disquisiciones sobre el parentesco filológico entre el valenciano y el catalán. Y para dudas, incluso la de la fecha de fallecimiento que otras fuentes fijan en 1465 y no 1468.

Al margen de ello, es obvio que el rescate de efemérides en cualquier medio (incluyendo este blog) es siempre subjetivo. A propósito, otro evento citado por el Gobierno Catalán son los setecientos años de la creación del Archivo General de la Corona de Aragón, con referencia explícita al Archivo Real de Barcelona, del que se resalta que custodia los documentos propios de los condes de Barcelona, aunque no sea precisamente esta la colección más valiosa, desde un punto de vista histórico, de la institución.  

Las alusiones al patrimonio de Aragón y Valencia en la política conmemorativa catalana hacen pensar no en falta de rigor, sino en un alcance cultural amplio, incluyendo fechas relevantes en su perímetro. De ser así, lo que echo en falta es alguna referencia del salto a las Indias, por su impacto en una política comercial que cambió el foco del Mediterráneo al Nuevo Mundo. Puestos a rescatar efemérides, habría completado el círculo recordar la incorporación formal de América a la Corona de Castilla, acordada en 1518 durante unas turbulentas cortes reunidas en Valladolid. Lo sugiero más que nada porque el efecto colateral fue una ampliación sin precedentes de expectativas. Pensemos, sin ir más lejos, en la proyección incluso hoy en día para industrias tan florecientes como la editorial.


75 años desde la Batalla de Stalingrado

Sophie Scholl fue ejecutada en 1943
Rebobinando en el tiempo, nos pilla un poco más cerca, los 75 años transcurridos desde la Batalla de Stalingrado, que cambió el curso de la II Guerra Mundial, aunque tengamos la idea, apuntalada por la historiografía de Hollywood, de que el mérito se lo llevó el desembarco en Normandía. 1943 tuvo mucho peor saldo para Auschwitz, con la llegada del psicópata Josef Mengele, enfundado en su bata de médico. Y en otro orden de cosas, esta vez gracias al cine, es posible que las efemérides no pasen de puntillas por el asesinato de Sophie Scholl, una de las integrantes del  movimiento de resistencia al Führer “La Rosa Blanca”, fundado por su hermano, cuyos avatares han sido inmortalizados en la gran pantalla.


Celebridades 

Martin Luther King, asesinado en 1968
Cambiando de tercio, este año también da ocasión para recordar sonoros magnicidios, y aplico el término a grandes hombres por su contribución a la humanidad. Hace setenta años fue asesinado Gandhi y hace cincuenta Martin Luther King, ambos sacrificados en defensa de unos ideales inasumibles por una intransigencia que desde siempre campa por sus respetos en todas las latitudes. 

Como contrapunto de tan aciagos sucesos cumple 75 años una obra inmortal, “El Principito”. Este alegato de la verdad vista por la inocencia de la infancia, publicada en 1943 se ha convertido por mérito propio en incuestionable obra de cabecera para generaciones en todo el mundo y una de las más importantes de la ya de por si fecunda literatura francesa. 

Regresando a España, las efemérides culturales están cuajadas de nombres. Hace cien años nacieron, entre otros,  Enrique Tierno Galván y Fernando Díaz-Plaja. Se cumple medio siglo de la muerte de León Felipe y Ramón Menéndez Pidal.

Retrato de Margarita Nelken
Julio Romero de Torres (1929).
Y entre las celebridades a recordar se encuentra una de las más polémicas. Nada menos que Margarita Nelken, adalid del feminismo en los años treinta aunque no apoyara el voto femenino en las trifulcas de las cortes republicanas, amiga de personajes como Perez Galdós o Ramón y Cajal, primera traductora de las obras de Kafka, y prestigiosa crítica de arte durante su exilio mejicano. Pasó a la historia por ser una de las tres primeras diputadas en las cortes españolas, pero también por su relación con la violencia que padeció el Madrid republicano, siendo vinculada por algunos con la matanza de Paracuellos. Juzgue cada cual luces y sombras del personaje, odiada y admirada a partes iguales. 

Por cierto, otro centenario literario a recordar es el estreno en Madrid de La Venganza de Don Mendo, una de las cuatro obras más representadas de todos los tiempos en España junto con Don Juan Tenorio, Fuenteovejuna y La vida es sueño. La obra es un elocuente exponente de guiños entre el pasado y el presente en clave de humor, haciendo del anacronismo virtud.

Y en este viaje por el túnel del tiempo no podemos olvidar que en 1968 España ganó el Festival de Eurovisión, de la mano de Massiel con aquel célebre "La,la,la" que Joan Manuel Serrat, candidato inicial propuesto por TVE, tuvo el valor (en plena dictadura franquista) de negarse a cantar en castellano.

Cincuenta años después, de alguna forma lo ocurrido entonces vuelve a estar de actualidad... y no lo digo solo porque sea inminente la celebración del certamen en Lisboa, bajo el lema "Todos a bordo", evocando la diversidad, el respeto y la tolerancia.


Y en 2018…

Como vemos, no faltan acontecimientos y personajes para el recuerdo en este año recién estrenado. En algunos casos mucho me temo que los medios alternarán sus referencias al pasado con noticias de actualidad que nos harán recordar aquello que decía Carlos Marx de que “la historia se repite, primero como una tragedia, y luego como una farsa”.  Por eso, personalmente, me acojo a un talante más optimista (y práctico), evocando a Churchill cuando decía que “si abrimos una disputa entre pasado y presente, encontraremos que hemos perdido el futuro”.

Winston Churchill. Sus textos pasan
 a dominio público en 2018. 
A propósito, precisamente este es uno de los autores cuyas obras pasan a dominio público en 2018, lo que nos dará la oportunidad de disfrutar con libre acceso de muchas de las obras maestras de la literatura universal, como ocurrió desde el año pasado con el legado nada menos que de García Loca y Unamuno.

No hay nada como disponer de facilidades para consultar en la fuente original lo que otros nos cuentan ¿no os parece?.  Porque la verdad tiene muchas perspectivas y la historia demasiadas orillas para reconstruir un retrato fidedigno del pasado. Por eso, como despedida, recupero de nuevo a Churchill, entre cuyos méritos se encuentra el de ser una de las mayores fuentes de inspiración para el rescate de frases celebres (junto a Groucho Marx):

"Un fanático es alguien que no puede cambiar de opinión y no quiere cambiar de tema".

Genial. ¿No os parece?.

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Imagen de cabecera: BiljaST / Pixabay



domingo, 14 de enero de 2018

8 motivos para abordar una investigación familiar

Tras las campanadas es tiempo de buenos propósitos y plantearnos nuevos proyectos. Tal vez entre ellos, alguna vez has acariciado la idea de investigar sobre tus orígenes o bien seguir la pista a algún personaje (famoso o no) de tu interés. Si este es el caso, no demores el ponerte manos a la obra, pero antes piensa bien cuál es tu objetivo para no dar pasos en falso que te hagan naufragar en el intento apenas comiences.

Hay muchas razones (probablemente tantas como personas) para embarcarse en un proyecto de este tipo. 


Las más frecuentes giran en torno a alguno de estos objetivos:

  1. Investigar el origen de un apellido
  2. Conocer la historia de una familia
  3. Indagar en las raíces
  4. Desarrollar terapias relacionadas con medicina familiar
  5. Solucionar problemas psicológicos
  6. Ahondar en la biografía de algún personaje
  7. Materializar la historia reciente, especialmente en su vertiente local
  8. Acercarnos a la mentalidad y las prácticas culturales de nuestros mayores

Las tres primeras razones guardan mucha relación, pero las distingue un matiz que requiere utilizar fuentes y técnicas distintas para conseguir tus propósitos. En el futuro trataremos estos temas con más profundidad, pero ahora te adelanto solo algunas diferencias:

  • Investigación del apellido. Si este es tu interés, obviamente tendrás que centrarte en una de las ramas del  árbol genealógico y seguir la línea paterna o de primogenitura (según el caso). Además, es imprescindible tener conocimientos de genealogía, una disciplina auxiliar de la historia tan apasionante como compleja. La investigación requiere ser cauto, especialmente cuando tus pesquisas te lleven más allá de 1871, fecha en la que se crea en España el Registro Civil. Te recomiendo consultar la página de la BNE dedicada a Genealogía y Heráldica, así como el Blog de Genealogía Hispana. Si decides recurrir a los servicios de un profesional, se muy cauto en la elección, asegurándote de que se trata de un verdadero experto en la materia. Como curiosidad te recomiendo leer esta entrevista con Fernando Hidalgo, historiador y genealogista. 

  • Historia familiar. No necesariamente se vincula a un apellido concreto, buscando el rastro de varias ramas o tal vez solo de alguna de ellas, pero de forma exhaustiva. A diferencia de la anterior, se trata normalmente de una investigación familiar horizontal, es decir, incluye normalmente tíos y hermanos de abuelos, además de sus cónyuges. En este tipo de proyectos es muy fácil perderse, por lo que la recomendación es primero acotar el alcance para centrar las pesquisas iniciales en los familiares relevantes para tu objetivo. Suele remontarse tres o seis generaciones a lo sumo, es decir, hasta abuelos o tatarabuelos, dependiendo del número de ramas que incluya (los cuatro abuelos, o solo la rama materna/paterna). En estos proyectos, es importante comenzar por revisar la documentación familiar de la que se disponga y preguntar a los allegados. Será necesario recoger (y compartir) los avances en un árbol, para el que puede utilizarse cualquiera de las herramientas disponibles en Internet. Si la empresa te parece compleja, te puede orientar el artículo Mi árbol genealógico: ¿por dónde empiezo?

  • Indagar sobre las raíces. Si tu familia procede de distintos lugares, el proyecto tiene algún matiz distinto al de una mera historia familiar. Requiere recopilar toda la información disponible, incluyendo al menos los hermanos de los abuelos, junto a sus parejas, para completar la línea ascendente. Esto facilitará localizar descendientes que aún residan en la localidad de origen con quienes, si comparten tu interés, podrás colaborar, completando la documentación de partida. Esta incluye  fotografías, correspondencia de nuestros mayores o escrituras que aportarán valiosas pistas. Si perdiste la pista de tu familia allí, un primer paso puede ser averiguar si existe alguna asociación cultural dedicada a la historia local. Si es así, seguramente podrán facilitarte contactos de familiares u otros datos de interés. 

En todos estos casos, es muy interesante localizar los testamentos, conservados directamente por la notaría o en el Archivo de Protocolos correspondiente, porque permiten identificar con fiabilidad a los descendientes del finado y su edad, además de los padrones, no tan fidedignos con las fechas, pero muy útiles para conocer detalles como la residencia o el oficio de nuestros ancestros. La visita al archivo municipal o parroquial es, en todo caso, imprescindible.

Por otra parte, hay ocasiones en las que la investigación familiar se encuentra dentro de una terapia de atención médica o psicológica. En estos casos, no es un árbol genealógico la herramienta más útil, sino lo que se conoce como genograma. Se realizan atendiendo a una simbología específica que busca representar el detalle de las relaciones entre los miembros de una familia en un momento determinado. La perspectiva siempre es horizontal (hermanos, cuñados…), centrada por lo general en tres generaciones, girando alrededor del sujeto identificado como paciente. Es muy relevante la información de detalle sobre cada individuo, de distinto tipo según la finalidad de la terapia.



  • Se aplica también en terapias familiares, de calado social o psicológico, buscando desequilibrios emocionales o de comportamiento, basados en conflictos originados en el entorno familiar, próximo o remoto. Se utiliza en un abanico amplio de situaciones que van desde tratamientos convencionales hasta terapias alternativas, con derivadas como la teoría del transgeneracional. Hay multitud de información sobre estos temas, tanto a la hora de elaborar el genograma, como sobre la importancia de la familia en este tipo de trastornos. 


Y, finalmente, se encuentra la posibilidad de que seas un estudioso de la historia, en cuyo caso encontrarás en la investigación familiar una herramienta muy útil de aproximación al pasado, más o menos remoto, de la mano de personajes célebres o anónimos, que va a aportar matices no siempre recogidos por la literatura convencional. Por otra parte, epistolarios, recordatorios de comunión o anotaciones en los márgenes de los libros en bibliotecas privadas, son  testigos valiosos de la mentalidad de sus dueños y de sus patrones culturales. Si este es el objetivo, además de seleccionar la línea genealógica a investigar, habría que comenzar por identificar las fuentes a las necesitaremos recurrir. Como mero resumen puede resultar útil revisar el listado que se recoge en la entrada Reconstruir la historia familiar: archivos y fuentes de información, con alguna puntualización:

  • Biografías. Lógicamente el foco lo constituye el biografiado, por lo tanto es relevante la línea descendente y ascendente directa (es decir padres, abuelos), pero también una investigación familiar horizontal que recoja hermanos y tíos, ya que habitualmente forman parte del entorno de relaciones cotidianas del personaje. Según su profesión puede ser relativamente sencillo localizar información si se trataba, por ejemplo, de un militar, un maestro o un periodista.

  • Historia local. Conviene partir de una noción previa sobre las características de la época porque facilitarán localizar las fuentes más relevantes e interpretar correctamente la documentación que recopilemos.

  • Historia de las mentalidades. Especialmente relevante es la documentación de carácter personal, aunque es necesario recabar una muestra lo más amplia posible de individuos, a diferencia de lo que ocurre en las biografías donde el foco se encuentra en recopilar la mayor cantidad posible de fuentes (directas o indirectas) sobre una persona concreta.


En cualquiera de los proyectos citados la prensa de la época proporcionará noticias sobre las personas investigadas o su contexto. En este sentido la prensa local es sumamente útil por el detalle que ofrecía en cuanto a transeúntes, eventos y llegada de maestros, militares o sacerdotes a la población. En este sentido, las páginas de sociedad son una fuente muy valiosa para la historia cultural, aunque requieren recopilar un número tan amplio como sea posible de cabeceras. Por ello la consulta de la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica es inexcusable, al menos como un primer paso que podrá completarse con la visita a la Biblioteca o la Hemeroteca Municipal correspondiente, a fin de ampliar la búsqueda con los ejemplares aún no digitalizados. 


UN CASO PRÁCTICO DE INVESTIGACIÓN FAMILIAR

Con independencia de la motivación de nuestras pesquisas, es necesario partir de la recopilación de los datos de que disponemos, analizarla cuidadosamente según nuestro objetivo y ser sistemático (y sobre todo paciente), a la hora de decidir los pasos que vamos a dar. Por si te resulta inspirador, a continuación puedes acceder al vídeo resumen de una experiencia de estas características en la que se incorporan varios de los fines que se han indicado. Se trata de la presentación realizada por el Grupo Cultural “Amador de los Ríos” de dos publicaciones que culminan el primer hito de una investigación en la que se embarcaron los descendientes de once hermanos, a quienes la Guerra Civil y los avatares de la posguerra dispersaron por distintas localidades de España.

Grupo Cultural "Amador de los Ríos". Baena (Córdoba).

A través de esta asociación retomaron el contacto, perdido por dos generaciones, completando su árbol genealógico en dos versiones. La primera, que ya se había iniciado antes del reencuentro,  giró sobre el apellido nexo entre ellos ("de los Ríos"), incluyéndose solo a aquellos que aún lo conservaban. El segundo, accesible por Internet, refleja las líneas ascendentes y descendentes, y en él aparecen todos los familiares, aunque ya no conservaran el apellido. En el transcurso de sus pesquisas se hizo hincapié en localizar información sobre Antonio de los Ríos Urbano, ya que fue el primer y último alcalde republicano de la localidad, desapareciendo de escena tras el alzamiento militar en aquella localidad, en el que participaron varios de sus familiares.

Ochenta años después, descendientes de unos y otros han compartido recuerdos familiares,  fotografías y documentación, recopilando noticias de prensa y documentos de archivo, plasmando en dos publicaciones la información obtenida:





En curso aún se encuentra la investigación sobre la trayectoria del apellido en la localidad y las indagaciones sobre otro miembro de la familia, Antonio Pedrajas de los Ríos, artista y militante del Partido Socialista, exiliado en Francia y cautivo en un campo de concentración. 

Se trata de un caso práctico de historia familiar, útil no solo en su vertiente genealógica, sino para la propia historia de la localidad. El detalle de la aventura y la movilización de apoyos dentro y fuera de la familia que ha suscitado, se esboza en el vídeo, pero lo trataremos en breve dentro de este blog. 


Si te interesan estos temas, 
¿he logrado convencerte de que este es el año para iniciar esa investigación
 que tantas veces te has planteado realizar?. 


 

domingo, 5 de marzo de 2017

Mi árbol genealógico: ¿por dónde empiezo?


En alguna ocasión en este blog se ha hecho referencia al interés que despierta en el descreído ciudadano del siglo XXI la investigación sobre sus ancestros, algo aparentemente incomprensible teniendo en cuenta que vivimos en una sociedad que tiende a menospreciar todo lo que no tenga una utilidad práctica inmediata. MyHeritage, la plataforma genealógica más conocida en el mundo, cuenta en la actualidad con la friolera de veintisiete millones de árboles familiares, al tiempo que Genoom, empresa española fundada en verano de 2007, en menos de dos años llego a tener nada menos que medio millón de usuarios registrados. Solo son ejemplos del éxito de una afición, clásica donde la haya, combinada con las posibilidades que abren las nuevas tecnologías, tanto en su dimensión  práctica (construir el propio árbol y abordar una investigación genealógica), como social (habilitar entornos de colaboración y relación familiar).

Es posible que tú también sientas curiosidad por este mundo y en algún momento te hayas planteado realizar tu propio árbol genealógico. Si es así, tal vez al principio te encuentres algo perdido y concedas excesiva importancia a los aspectos técnicos de la empresa o pienses que dispones de tan poca información que el proyecto es inviable. Seguramente no es así y para ello te propongo ponerte manos a la obra siguiendo cuatro sencillos pasos que te permitirán arrancar tu proyecto: 


1) RECOPILA LA INFORMACIÓN DE QUE DISPONES

Colección "Ephemera. BNE.
Tu objetivo es identificar en cada familiar, no solo nombre y apellidos, sino al menos fechas y lugar de nacimiento y muerte, así como de su boda, comenzando lógicamente por tus familiares más próximos (padres y abuelos). Para ello te será muy útil revisar la documentación que conserves, especialmente libros de familia, D.N.I., esquelas, invitaciones de boda, así como testamentos, carnés profesionales, correspondencia personal o cualquier  escritura, factura o documento que te aporte pistas sobre su ocupación, residencia y relaciones personales. El Archivo Municipal del Ayuntamiento de Oviedo ofrece unas FAQs muy útiles bajo el epígrafe ¿Cómo hacer una genealogía? que te recomiendo visitar.

Cuando termines de recopilar y revisar la información, tendrás una idea clara de los datos de que dispones y, sobre todo, de "lagunas" en tu punto de partida.


2) INVESTIGA PARA COMPLETAR LOS DATOS QUE TE FALTAN

Este blog hace tiempo intentó ofrecer algunas pistas sobre archivos y fuentes de información no especializados a los que puedes acudir. Lo cierto es que, además de completar los datos esenciales de tu genealogía sobre fechas y lugar de nacimiento y muerte de tus ancestros, a través de archivos civiles y parroquiales, hay la posibilidad de que encuentres referencia a tus mayores en la prensa histórica que, sobre todo en el ámbito local, era mucho más prolija que en la actualidad a la hora de informar sobre la llegada de un nuevo maestro o el alojamiento temporal de un viajero. Si tu antepasado era, por ejemplo, militar existían además boletines que reflejaban la escala de ascensos y nombramientos que sin duda te resultarán muy útiles. Como introducción imprescindible, no dejes de leer el artículo de Mayte Rius En busca de los antepasados.


Al finalizar esta primera aproximación a las fuentes disponibles es probable que ya dispongas de los datos necesarios para abordar la primera versión de tu árbol genealógico.


3) ORGANIZA LOS DOCUMENTOS Y CONSTRUYE LA PRIMERA VERSIÓN DE TU ÁRBOL GENEALÓGICO

A estas alturas has recabado un volumen más o menos ingente de información. Si no lo has hecho ya, ha llegado el momento de sistematizar y organizar todos tus datos, de manera que te sea más sencillo localizarlos cuando abordes la tarea de registrar a tus familiares en el árbol genealógico. 

Hablaremos más de ello en otra ocasión, pero si te preocupa este punto no dejes de leer el artículo de Genealogía Hispana ¿Somos buenos archiveros?: asegurar y organizar nuestros fondos.

Y llegamos al primer hito de nuestra investigación: plasmar los resultados en un árbol genealógico. ¿Qué herramienta utilizar?.


4) COMPARTE TUS HALLAZGOS CON OTROS FAMILIARES

Hay distintas comparativas de herramientas que te ayudarán a tomar la decisión más acertada, teniendo en cuenta varias cuestiones. Las primeras son técnicas y se refieren al formato en el que se almacenan los datos, lo que te permitirá cambiar de herramienta, si en el futuro descubres limitaciones para la evolución de tu proyecto. Las segundas, no menos importantes, tienen que ver con la “usabilidad” de la aplicación, es decir: su facilidad de manejo. 

Pero sobre todo hay una pregunta esencial que debes hacerte: ¿cuál es tu objetivo al emprender esta aventura?. Pensar seriamente sobre este punto evitará que te compliques en exceso la existencia con una herramienta muy potente pero cuya funcionalidad apenas vas a utilizar o, por el contrario, que escojas una opción que te haga difícil avanzar. Además es posible que hayas contactado con otros familiares que compartan tu afición y conviene que dispongáis de un entorno donde podáis compartir los resultados de vuestras pesquisas. En primera instancia yo opté por Family Tree Builder (MyHeritage) por tratarse de una herramienta muy completa y versátil, que permite incorporar no solamente fotografías sino documentos, al tiempo que facilita componer un sinfín de árboles genealógicos y libros de historia familiar. Sin embargo no resultaba tan intuitiva como Genoom, en donde un familiar comenzó a crear el árbol genealógico, resultando ser todo un acierto, entre otras cuestiones porque es sencillo invitar a otras personas, sin que necesiten realizar ninguna instalación en sus PCs. En cualquier caso, ten en cuenta que ambas disponen de una versión gratuita más que aceptable para comenzar a elaborar tu árbol genealógico.

Símbolo de toda una época para muchas familias.
¿Conservó tu madre o tu abuela esta cartilla?.
Tu iniciativa, además, te brinda la oportunidad de estrechar lazos con familiares cuya pista tal vez se había perdido en las últimas generaciones. No descartes para ello hacer uso de herramientas como puedan ser los grupos en Facebook o un simple espacio en Google Drive para compartir de forma sencilla documentación y fotografías que puedan aportar miembros de cada rama. Te garantizo que es una experiencia muy gratificante, aunque debes comprender que no todos los familiares vayan a compartir tu entusiasmo… de esto también hablaremos en otra ocasión.

Si decides embarcarte en este tipo de aventuras y dudabas por dónde iniciar la empresa, confío en que este post te haya dado alguna pista. Por si te resulta más cómodo, en esta infografía encontrarás un resumen de lo que hemos hablado. 

Comenzar no tiene mayor ciencia que tu decisión, combinada con una buena dosis de paciencia y ganas de aprender. Información no te va a faltar, como puedes comprobar dando un paseo por alguno de las webs especializadas en genealogía disponibles en Internet.


¡¡Mucha suerte!!.