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viernes, 4 de febrero de 2022

Pensamiento crítico y disidencia digital

Una protesta contra la banca digital compite en redes sociales con la polvareda levantada por un concurso musical que no alteraba el pulso de las audiencias desde hacía años. El tren de un nuevo tiempo ya ha salido y solo queda elegir si viajamos en clase turista, business o furgón de ganado. Ludismo tecnológico frente al evangelio digital. Comiencen las apuestas. 

Sufragio y prensa fueron, allá por el siglo XIX, las dos caras de una moneda que prometía equilibrar derechos y deberes. Fueron tiempos revolucionarios en los que el común de los mortales, tras conseguir con mucho esfuerzo garantizar el pan diario, aspiraba a adquirir la ansiada categoría de "ciudadano". A golpe de barricada se llegó a un siglo XX que permitió, al menos teóricamente, consolidar la idea de que los derechos de un individuo no podían depender de su raza, sexo o religión. El salto desde las páginas de los periódicos a la radio, y más tarde a la televisión, hicieron que el mundo le pareciera mucho más grande a quienes veían las noticias desde el sofá de su casa. A dos centurias vista del asalto a la Bastilla, Internet, un gigante que todo lo ve y a todos sitios llega, se ha colado en lo más recóndito de nuestra existencia. Su sombra es tan alargada que impone nuevas reglas de juego. Pero en este contexto, la sociedad más informada de la historia corre el riesgo de ser la que menos criterio propio tenga.

Algunos hablan del carácter oligopólico de un nuevo feudalismo digital, mientras que otros encuentran en Internet un nuevo (y eficaz) canal de protesta vía Twitter, plataforma de peticiones online o, en los casos más cruentos, sabotaje internauta. Nada nuevo, por otra parte, teniendo en cuenta que siempre hubo revolucionarios de tertulia y lucha armada, a los que ahora se suman quienes aspiran a cambiar el mundo a golpe de "like", fenómeno para el que ya se ha acuñado un nuevo término, "slacktivism" (activismo haragán)

Pero más allá de la protesta organizada por uno u otro canal, lo verdaderamente llamativo de nuestro tiempo es el potencial populista del "trending topic", presa fácil para discursos demagógicos con una inusitada velocidad de propagación. En una sociedad hiperconectada donde complejos algoritmos deciden qué información es relevante para cada uno de nosotros, separar la mies de la paja no es tarea sencilla.

Premio internacional a la desobediencia

El único antídoto posible es promover un sano cinismo que algunos denominan "pensamiento crítico" para distinguir la opinión propia del mero adoctrinamiento. El hombre masa, del que hablaba Ortega en el siglo XX, teme ahora que las máquinas emulen a los humanos, sin darse cuenta de que la verdadera amenaza es que terminemos de apuntalar una cultura de autómatas fieles seguidores de consignas

Personalidades como Joi Ito, icono del activismo y ex director del MIT Media Lab apelaban, ya en 2017, a la rebeldía como actitud vital, afirmando sin despeinarse que "no puedes cambiar el mundo siendo obediente". Por ello en aquel año la institución, de la que por aquel entonces era director, tuvo la osadía de convocar por primera vez un premio internacional a la desobediencia (MIT Media Lab Disobedience Award) que me llamó mucho la atención. Tanto como compartir en un artículo sobre este tema, publicado por el Blog Think Big Empresas, las características inusuales del certamen y reivindicar la importancia de iniciativas como la denominada Humanismo 3G que no renuncia a las oportunidades de la tecnología, pero advierte de sus riesgos, especialmente en el ámbito jurídico y moral. 




Situación actual

He de decir que aquel premio que me pareció tan simpático se mantuvo activo hasta 2019, cuando le salpicó el escándalo protagonizado por Jeffrey Epstein. Un jarro de agua fría para mis veleidades reivindicativas, equiparable solo con la decepción que sentí cuando descubrí el misterio de los Reyes Magos. Sin embargo, fiel a la consigna de la desobediencia como forma de vida, me he negado a perder la confianza en el ser humano, de la misma manera que me sigo emocionando con la magia de la Cabalgata. Pasados los años cada vez me resulta más atractivo el adjetivo "crítico", pero no me atrevería a hablar de "disidencia digital", sino más bien de escepticismo ante las bondades de las verdades absolutas, en clave virtual o física. 

Por ese motivo me sumo sin dudarlo a la protesta convocada en redes sociales por el trato de la banca a los mayores, pero tengo sentimientos encontrados respecto a las candidaturas para el Festival de Eurovisión, más aún después de ver cómo una profesora de Filología de la Universidad de la Rioja ha bajado a la arena de la prensa para explicar en clave lingüística el choque de emociones provocado el concurso. Nunca imaginé que una letra como la de la canción ganadora pudiera dar tanto juego.Ya lo decía Goya, "el sueño de la razón produce monstruos".


Imagen de cabecera: nuevatribuna.es


viernes, 20 de marzo de 2020

COVID-19, cuarentena apta para todos los públicos

El estado de alarma nos mantiene en arresto domiciliario, pero también nos regala un tiempo con el que no contábamos. Bajo el lema #YoMeQuedoEnCasa han proliferado iniciativas y propuestas de todo tipo. Solos o en compañía, si nos lo proponemos no nos aburriremos. Y como el tiempo es relativo, cuando estamos ocupados pasa más rápido. Comparto con vosotros las notas que he tomado a partir de la información que me ha llegado gracias a la generosidad de amigos físicos y virtuales.

Escribo este post escuchando el clamor de los aplausos con los que mis vecinos todas las tardes se esfuerzan por mantener la moral alta, recordándonos unos a otros que, aunque estemos en casa,no estamos solos. Y es que mantener la salud emocional es tan importante como evitar el contagio del virus. Para ello nada mejor que mantenerse ocupado y sentirse aupado por otros. Hemos asistido perplejos a reacciones de pánico como el acopio compulsivo de reservas de papel higiénico, del que hicieron gala quienes pensaron que esa era la más eficaz forma de proteger a sus familias. Pero el miedo es libre y quien esté libre de pecado que tire la primera piedra. Comportamientos algo excéntricos que hacen las delicias de los teóricos de la psicología social, mientras que al resto de los mortales nos han dado ocasión para disfrutar de algunos de los más ocurrentes memes que circulan por la Red. No hay que sucumbir al desánimo. Pensad que hace poco clamábamos por soluciones inmediatas para atenuar el cambio climático y, sin quererlo, esta situación ha impuesto un parón en la actividad que debería agradecer la capa de ozono. Como decían nuestras abuelas “no hay mal que por bien no venga”.

No podemos viajar. No podemos salir. No podemos hacer deporte al aire libre. No podemos quedar con los amigos para tomar una cerveza en alguna terraza. Es cierto. Pero sí podemos disfrutar del paseo por otras ciudades, conocer museos que probablemente nunca visitaremos, contactar con amigos que hacía tiempo que no llamábamos y asistir a conciertos desde el salón de nuestra casa. Incluso nos podemos poner en forma. Profesionales, artistas y ciudadanos anónimos han puesto toda la carne en el asador para que esta reclusión sea más llevadera.

Hace unas semanas sufrimos el bombardeo de recomendaciones para preparar la despensa de cara a lo que se nos venía encima. Al iniciarse la cuarentena nos llegan a diario toda suerte de recomendaciones para encontrar consuelo en actividades culturales, a través de campañas como #LaCulturaEnTuCasa o iniciativas de medios como El País, que se apresuraron a ofrecer un kit de supervivencia cultural para el encierro para resistir sin volvernos locos. Imposible aburrirse si atendemos al aluvión de propuestas que nos llegan por tierra, mar y aire. Recopilo algunas de las que he recibido, por si a vosotros también os interesan. Hay para todos los gustos: deportistas, culturetas, viajeros, cocinillas, artistas, padres, niños y jóvenes.  


¿QUIERES PONERTE EN FORMA?


Hay múltiples aplicaciones a las que podéis acceder a través del móvil para no defraudar esos buenos propósitos que hicisteis a comienzos de año. Aunque si sois más de televisión que de apps, podéis engancharos todos los días, de 9:00 h. a 9.30, al espacio Muévete en casa, que emite RTVE por la 2.

Por otro lado, si os prometisteis que en 2020 sí que ibais a hacer ejercicio o incluso os pusisteis manos a la obra y os llegásteis a apuntar a un gimnasio, podéis adaptar las rutinas que habéis aprendido al espacio de vuestro hogar, aunque no dispongais de aparatos para ello, e incluso dejaros asesorar por algún entrenador profesional.

Además, iniciativas como #yomemuevoencasa ofrece planes diarios de entrenamiento personalizados, como es el caso de uno de los calendarios más populares que circulan por las redes sociales, con el enlace a videos explicativos para cada actividad:

Calendario de marzo (descargable)

¿TE GUSTA LEER?

Descarga de libros gratis

Si hay una actividad hogareña por antonomasia es la lectura. En los últimos días han proliferado las recomendaciones de sitios donde descargar libros electrónicos gratis, incluso hay utilidades que nos recomiendan la lectura más adecuada a nuestro estado de ánimo.

Si sois fanáticos de géneros como la ciencia ficción tenéis la posibilidad de evadiros de la mano de uno de los maestros, accediendo a la recopilación de cuarenta y cinco obras de Julio Verne que se publicó recientemente. Por no hablar de los gurús de las elucubraciones literarias sobre el fin del mundo, con autores como Stephen King o Dean Koontz, cuyas obras tal vez os apetezca releer estos días.

Además, algunos escritores y editoriales se han apresurado a mostrar su solidaridad (y de paso hacer una interesante labor de preventa), abriendo temporalmente parte de su trastienda para invitarnos a descargar sin coste algunos de sus títulos.

Bibliotecas y plataformas de lectura

Un ejemplo que también han seguido plataformas de lectura como Scribd que libera durante un mes su biblioteca digital.  También entidades como la Biblioteca General Histórica de la Universidad de Salamanca ofrecen a los usuarios acceso a su ingente base de datos con ilustraciones y libros para investigar o simplemente curiosear. Pero, sin duda, la iniciativa más interesante es la que protagoniza la UNESCO que ha querido poner su granito de arena para aliviar nuestra desazón, ofreciendo acceso abierto a su impresionante Biblioteca Digital Mundial desde la que podemos acceder a manuscritos, libros, fotografías, mapas, peliculas de todos los tiempos y para todos los públicos.

Por otra parte las bibliotecas públicas de Madrid también abren virtualmente sus puertas a todos los usuarios, tengan o no carnet. A través del Portal del lector podemos solicitar acceso provisional a miles de libros, películas y audios de la plataforma eBiblio.

Y al hilo de proyectos como los anteriores, solo recordar que necesitarás varias vidas para disfrutar de los más de tres millones de fotos que el Smithsonian, una de las principales instituciones culturales a nivel mundial, ha puesto a disposicion del público para su descarga completamente gratuita.

De todas formas no hace falta viajar (virtualmente) tan lejos. La Biblioteca Nacional de España lleva ya mucho tiempo haciendo un ingente esfuerzo por servir el abierto el acceso a sus contenidos, a través de colecciones, que ahora podemos aprovechar para conocer, y servicios como BNElab que te demostrarán cómo nuestro patrimonio bibliográfico da mucho más juego del que uno pudiera pensar.

Escuchar y leer cuentos.

Por otro lado seguramente tengáis recuerdos entrañables asociados a esos momentos de la infancia en los que un ser querido os contaba un cuento. Si queréis revivirlos o compartir la experiencia con vuestros hijos, AEDA, os ofrece acceso a la obra de afamados "cuentistas" que os narrarán miles de textos vía facebook, youtube o incluso por teléfono.

Por otro lado, estos días circula por Internet la lista de los cien mejores cuentos cortos de la literatura universal, que os permitirá acceder a los textos de autores inmortales como Kafka, Cortazar, Edgar Allan Poe, Chejov y tantos otros. Personalmente debo confesar que en el listado echo en falta algún título de Tolstoi, del que soy "fan fatal" y me parece muy apropiado para estos días de recogimiento obligado.


PARA VIAJEROS...

Con la incertidumbre sobre la fecha en la que será factible embarcarnos en la próxima aventura, no queda más consuelo que viajar con la imaginación o asomarnos al balcón de Internet para conocer recónditos parajes o perdernos, sin dolor de pies, por los pasillos de las más afamadas galerías del mundo. Hay propuestas de todo tipo para viajar sin salir de casa a través de películas, lecturas,
documentales o museos.


Aunque si tenéis alma de artista y preferís "pasar a la acción",  podéis uniros a la iniciativa #ColoreaNuestrasColecciones por la que más de cien museos han convertido sus fondos en dibujos para colorear que se pueden descargar gratis.


PARA MELÓMANOS

Entre el 16 y el 27 de marzo se desarrolla Cuarentena Fest con actuaciones diarias de más de treinta artistas independientes desde su dormitorio. Warner Records decidió sumarse a esta iniciativa a través de #YoMeQuedoEnCasa Festival que ofrece actuaciones también diarias a través de Instagram.

Por supuesto Youtube no podía faltar aportando su contribución con actuaciones, vídeos y documentales sobre los ídolos del momento.

La música clásica también se ha incorporada a la oleada de propuestas culturales con iniciativas como la del Met de Nueva York, que ofrece conciertos de ópera gratis todas las noches mientras dure la pandemia. También el Teatro Real de Madrid permite a los aficionados disfrutar de la mejor ópera en abierto desde casa.


TEATRO Y CINE

Si sois más de palomitas y buen cine podéis probar suerte con la lista de cien películas en español, que se encuentra disponible a través de Youtube, o la oferta de contenidos gratuitos que ofrecen distintas plataformas audivisuales como es el caso de Movistar + Lite, que emite en abierto (es decir, también para no clientes) hasta el 30 de abril.

Por otro lado, los teatros no se han resignado a bajar el telón, por lo que adictos y profanos tienen la ocasión de acercarse al mundo de la escena para disfrutar de más de mil quinientos espectáculos y obras de teatro gracias a la iniciativa TEATROTECA, del Centro de Documentación Teatral, que ha sido acogida con grandes aplausos (virtuales) por el público. En realidad, se trata de un site que llevaba en marcha desde 2016, pero se dirigía a profesionales. A partir de febrero, se sube el telón para todos los públicos, que podrán disfrutar de obras clásicas y contemporáneas, en los distintos idiomas oficiales. Como dice el refrán, "Dios aprieta pero no ahoga", con lo que tal vez esta sea una oportunidad de oro para divulgar servicios interesantes que ya estaban funcionando antes de esta crisis.


UNA OCASIÓN PARA APRENDER

Este es el caso de la prolífica actividad que desarrolla habitualmente Fundación Telefónica en el campo de la cultura digital. Al igual que otras entidades, ha habilitado un site específico con una amplia oferta de actividades formativas destinadas a potenciar habilidades digitales en el contexto de sus programas de capacitación para el empleo. También ofrecen recursos para docentes a través de plataformas como Scolartic. La actividad no se centra únicamente en contenidos formativos, sino que además podéis encontrar interesantes entrevistas y contenidos relacionados con distintos aspectos de la cultura digital a través de su canal de Youtube, biblioteca y colección de podcast.

La verdad es que temas de interés hay tantos como personas, pero lo cierto es que ésta puede ser una ocasión de oro para profundizar en los que a cada uno nos llaman la atención. En mi caso tengo apuntado en la lista de tareas pendientes dedicar algún que otro rato a curiosear por las biografías que ofrece en Youtube el canal BioPic Channel, del que soy muy fan. También tengo intención de dar una vuelta por los especiales sobre historia y patrimonio que ofrece la Fundación Banco de Santander, que también cuenta con espacios dedicados a otros temas como, por ejemplo, literatura o medioambiente.


SÓLO PARA "MORBOSOS"

Tal vez alguno de vosotros tenga curiosidad por investigar sobre los efectos y el desarrollo de otras epidemias en el pasado. Si es así, encontraréis fácilmente información sobre la mal llamada gripe española, sus consecuencias económicas o algún dato curioso, como la importancia del sol para la curación de aquellos enfermos o la desesperación de las enfermeras desbordadas por el número de contagios, en una situación no muy alejada de la que hoy están viviendo nuestros sanitarios. Puestos a comprobar cómo se repite la historia, descubriremos que tampoco entonces nos tomamos la amenaza en serio a tiempo.

Incluso podéis localizar alguna que otra lista de lectura basadas en el tratamiento literario de la peste o pandemias en general. A poco que busquéis, no tardaréis en toparos con múltiples articulos (más o menos rigurosos) sobre las epidemias más letales en la historia de la humanidad. Son lecturas que os harán caer en la cuenta de que el viejo terror a las epidemias no ha desaparecido del todo en nuestra tecnificada sociedad.

Ahora bien, si lo que os interesa es consultar información de primera mano, a través de la reproducción de documentos de la época, no podéis dejar de visitar la página de la Biblioteca y Archivo Histórico de la Real Academia Nacional de Medicina. Allí encontraréis testimonios muy interesantes, por ejemplo, sobre las epidemias de peste, fiebre amarilla, sarampión o cólera que en su momento pararon, como ahora, la vida de aquella gente, aunque con un saldo mucho más cruento del que hoy podemos concebir. Si os interesan estas cuestiones, os recomiendo suscribiros a la cuenta de Twitter de esta institución, donde a diario se publica información verdaderamente curiosa.

Claro, que también podéis intentar cultivar un espíritu positivo y bucear por los "beneficios colaterales" de situaciones tan traumáticas a lo largo de la historia. No olvidemos que la ciencia moderna nace en una pequeña localidad del Reino Unido, en la que se encontraba confinado un joven llamado Newton, que huía de una epidemia de peste.

ESPECIAL "CUÑADOS"

Si queréis contar con munición para mantener el pulso con ese listillo entrañable que se dedica, en el trabajo o en las reuniones familiares, a colocaros contra las cuerdas, recordad que la mejor defensa es un buen ataque. Pensad que este será el tema estrella de la próxima ocasión y hay que estar preparados. Os propongo algunas temáticas que ayudarán a desarmarle, especialmente si es de talante "cenizo". 

PARA ARTISTAS DE LA COCINA


¿Quieres cocinar como tus antepasados?
En otro orden de cosas, bajo el hastag #recetascuarentena  encontraréis en la Red múltiples iniciativas dirigidas al público más “cocinilla”, que buscan compartir las habilidades culinarias de sus seguidores. La idea es depurar la técnica, aprendiendo a preparar platos algo más sofisticados de lo que podemos permitirnos habitualmente. 

Si este es vuestro perfil de interés, pero solo queréis aprender de los mejores, habéis de saber que también los más reputados chefs han puesto su granito de arena para ayudarnos a sobrellevar la situación, enseñándonos a elaborar platos de primera división. 

Aunque también podéis dar un paso más y explorar los secretos culinarios de nuestros antepasados, a través del testimonio escrito que hemos conservado en los recetarios que custodia la Biblioteca Nacional. Si esto os llama la atención, podéis curiosear por el espacio Chef BNE, donde no solo encontraréis las recetas, sino que podréis aprender sobre técnicas y costumbres gastronómicas del pasado. 


JOVENES (Y NO TAN JÓVENES)

Por otro lado, es cierto que los adolescentes no son un colectivo de riesgo en términos sanitarios, pero sí en lo que se relaciona con la salud emocional. Son animales sociales por antonomasia. Necesitan el aliento de sus iguales como el aire para respirar. En esta situación su cuenta de Instagram proporciona un servicio de primera necesidad. Es verdad que la prensa ha recogido casos puntuales de comportamientos harto inmaduros, pero también hay que reconocerles su creatividad con planes como esos programas de confinamiento, que buscan dar un aire festivalero a las convocatorias de aplausos de cada tarde. Desde luego, aplicaciones como House Party están viviendo su edad de oro, conectando a cualquier hora amigos para jugar a través de videollamada. 

También circula por Instagram la propuesta Yo en casita con 152 ideas para los jóvenes (y no tan jóvenes), a cada cual más disparatada. Seguro que encontraras alguna sugerencia que aún no se te había ocurrido para llenar tantas horas de reclusión. Si no es el caso, por lo menos conseguirán arrancarte una sonrisa.


PARA LOS "PEQUES"

Al margen de la oferta de cadenas como RTVE o los servicios audiovisuales de las distintas operadoras, como es el caso de Movistar Lite (que emite en abierto hasta abril) o Movistar Junior (solo para clientes de Telefónica), lo cierto es que hay muchas propuestas de actividades que se pueden realizar con niños, precisamente para apartarles de la pantalla de ordenador, teléfono o televisor. No obstante, tened en cuenta que Televisión Española, además de su programación especial de contenidos infantiles, ha habilitado un espacio para juegos interactivos y también ofrece herramientas de apoyo para el seguimiento en clasa de las clases, como es el caso de EduClan, que se dirige a niños con edades comprendidas entre tres y diez años. Esta iniciativa amplía su alcance a partir del lunes 23 de marzo, con el acuerdo alcanzado con el Ministerio de Educación para emitir el espacio Aprendemos en casa, con clases dirigidas a 6 a 16 años y cuya programación se prolongará durante todo el tiempo que continúe el aislamiento.

Además, si sospechais que tenéis en casa un futuro as de la ingeniería, tal vez podáis animarle a realizar algún curso de robótica o programación como los que ofrece Fundación Telefónica, a través de la plataforma Code.org, que les enseña a programar a través de juegos y tutoriales, o STEMbyme, que ofrece a chavales mayores de catorce años distintos recursos para potenciar sus competencias en arte, ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.

Si lo que queréis es ayudar a vuestro hijo a reforzar alguna habilidad que se le resiste, os recomiendo visitar una de mis web favoritas, Orientación Andujar, donde encontraréis muchísimos recursos y actividades para trabajar con niños. Lo cierto es que esta situación supone todo un reto, no solo para los centros educativos, sino también para los padres que hemos tenido que improvisar una dinámica de "Home Schooling" a marchas forzadas a través de herramientas tecnológicas, con las que no todos los progenitores están familiarizados. Por fortuna, editoriales como SM han querido estar a la altura ofreciendo en abierto, a través de su aula virtual, libros y juegos para reforzar las actividades de clase. Otros sellos como La Calesa ofrecen cuadernillos de repaso descargables para todos los cursos de Educación Primaria y Secundaria.

Por otro lado, si sois profesores (o padres con alma de maestros), tal vez encontréis alguna idea en páginas como BNEscolar, donde se proponen actividades para realizar con los estudiantes basadas en el conocimiento nuestro patrimonio bibliográfico. También Scolartic, la plataforma que Fundación Telefónica ha habilitado para los docentes, propone proyectos educativos para potenciar las habilidades digitales de los alumnos. 

Descargable para colorear

Como veis, #YoMeQuedoEnCasa no implica parar nuestra existencia, ni aislarnos del mundo, sino solo cambiar nuestras rutinas. Al hilo de esta crisis son muchos los ejemplos de solidaridad que nos hacen reconciliarnos con el género humano. Algunas entidades están aportando su granito de arena ocupándose de las mascotas de quienes están hospitalizados. Virtuosos comparten su arte con los vecinos cantando desde su ventana. Ingenieros trabajan codo a codo con especialistas para fabricar respiradores. Ancianas en su hogar cosen mascarillas para los sanitarios. Hay restaurantes que ayudan a los más golpeados por la situación, con ejemplos como el de Lola y su potaje gratuito para "jodidos", una historia más de las que protagonizan esos héroes anónimos que afloran en tiempos de vacas flacas.

Recordad aquello de que toda crisis implica una oportunidad. Esta lo es para valorar lo cotidiano y aquellos a quienes tenemos más cerca. También para mantenernos enteros aprovechando la ocasión para realizar actividades que habitualmente tenemos que postergar por falta de tiempo. Todo menos entregarnos a la desesperación de un lobo enjaulado con la repercusión que ello puede tener en nuestras relaciones familiares o de pareja


Al final quien no se consuela es porque no quiere. Os propongo el hastag #VasoMedioLleno. No reducirá el tiempo que tengamos que permanecer en esta situación, pero la hará mucho más llevadera.




Agradecimientos:

En el apartado dedicado a jóvenes y adolescentes he sido asesorada por Itziar Díaz-Delgado, víctima del síndrome de encierro y voz cualificada en la marea de solidaridad entre coetáneos que ha desatado esta situación. Su hermano Alejandro es quien me descubrió el canal BioPic Channel, visita obligada para todos los aficionados a las biografías de personajes históricos. Gracias a Sara, mi hija pequeña, estoy aprendiendo un montón (como miles de padres en este país) sobre las bondades de herramientas como Google Classroom o la funcionalidad de digitalización que incorpora Google Drive.


La información del Archivo de la RANM sobre epidemias me la ha facilitado Nacho Díaz-Delgado, que diariamente hace el esfuerzo de digitalizar y compartir en la Red documentos que de otra forma pocos de nosotros conoceríamos. En otro ámbito, también agradezco la labor que Mercedes Nuñez, responsable del blog Think Big Empresas, realiza a la hora de divulgar el rostro más humano de la tecnología. De esta publicacion, con la que colaboro desde hace tiempo, también he recogido varias referencias.


Especialmente agradezco a Julián Marquina la excelente labor de difusión que realiza a través de su blog, donde se encuentran publicados varios de los artículos mencionados en este trabajo. Otros sitios como "Orientación Andujar" que sigo desde hace años, son visita obligada para padres de niños que cursan Infantil y Primaria. Su ayuda es inestimable especialmente en situaciones como la que estamos viviendo.


Por supuesto agradezco a todos mis amigos, compañeros y familiares su generosidad compartiendo información. En particular a Sagrario Galán y David Pérez, que me remitieron la noticia sobre la Biblioteca de la Unesco y Carlos Rodriguez, que está vinculado al proyecto español para fabricar respiradores a bajo coste. Todos ellos contribuyen a esa visión de #VasoMedioLleno que os animo a cultivar.  







lunes, 23 de abril de 2018

La importancia del idioma como materia prima

Para conmemorar el Día del libro multitud de artículos nos hablan sobre la evolución de este viejo amigo, al tiempo que proliferan listas de lecturas que buscan incentivar un hábito del que parece que nos aleja nuestra ajetreada cultura digital. Sin embargo pocas veces aprovechamos la ocasión para reflexionar sobre la importancia de su materia prima, el idioma. Y es que en casos como el de la lengua española, su valor va más allá de la obvia capacidad como instrumento de comunicación, entrando de lleno en el campo de la economía al constituir uno de nuestros principales activos, con un potencial del que probablemente no somos conscientes.

Es un hecho que con frecuencia nos cuesta valorar lo familiar y cotidiano. No iba a ser de otra forma en algo tan nuestro como ese idioma con el que aprendimos nuestras primeras palabras, en el que pensamos y con el que nos comunicamos a diario. Tal vez no seamos conscientes de que la lengua en la que estáis leyendo nos permite comunicarnos con ocho personas de cada cien que habitan este planeta. Ni tampoco que en veintiún países este es el idioma oficial, lo que no solo nos simplifica la estancia como turistas, sino que amplía nuestro potencial mercado laboral o el horizonte del negocio, en el caso de que probemos suerte como emprendedores. Un privilegio del que no disfrutan todos los hablantes de esas aproximadamente siete mil lenguas que comunican a los seres humanos que habitan este planeta. 

Y es que el español es el segundo idioma por importancia en el panorama internacional. El inglés, como el latín antaño, es en efecto la lengua franca de la cultura dominante. La tecnología, dios de la economía digital, se escribe en este idioma y el peso de la comunidad anglófona es hoy por hoy indiscutible. Por su parte, el chino es el idioma  con más hablantes nativos. Pero si ponderamos el peso del idioma no solo por cuestiones demográficas, como el número de hablantes o los países en los que es lengua oficial, con el volumen de exportaciones, reconocimiento como idioma oficial en foros como la ONU y traducciones con origen y destino en el español, nos encontramos con que ocupa el segundo puesto, después del inglés, y ganando posiciones.

El idioma en la escuela estadounidense. Datos 2014.

En la actualidad cuenta con la friolera de 572 millones de hablantes, de los que 477 tienen el español como lengua materna, más de 21 millones estudian nuestro idioma y casi 74 millones tienen un dominio limitado, es decir, lo comprenden aunque no lo hablen con fluidez. Ignoro si en este último grupo se contabilizan los estudiantes de algunas comunidades autónomas que no priorizan precisamente en sus planes educativos el aprendizaje del español, pese a su proyección objetiva.

Hispanohablantes en EE.UU. Censo 2010.
Bromas aparte, lo cierto es que se estima que en 2060 Estados Unidos será el segundo país hispanohablante del mundo y en la actualidad, incluso en ciudades emblema de la cultura anglófona como Londres o Nueva York, es el segundo idioma en el que tuitean sus habitantes. Se estima que el español va a experimentar a lo largo del siglo XXI un crecimiento exponencial, impulsado por la demografía y cuya presencia en el panorama internacional se apuntalará a medida que la comunidad hispanohablante se incorpore a la sociedad digital, un camino ya iniciado pero que aún no ha llegado a su máxima expresión. No obstante, ya hoy países como el Reino Unido consideran al español la lengua con mayor proyección para el futuro y en el ámbito europeo está desplazando al francés o el alemán como segunda lengua.

Todo ello, tiene repercusiones económicas directas o indirectas. Pensemos en algunos datos:

  • El programa Erasmus nos convierte en el país favorito de los estudiantes procedentes de 32 países europeos. ¿Motivo?: nuestro idioma.
  • El denominado factor “ñ” multiplica por cuatro las exportaciones bilaterales entre países hispanohablantes, cuya contribución al PIB mundial es del 6,4%, superior al de países de habla alemana o francesa.
  • Nuestra industria editorial es una de las más potentes, de hecho España es el tercer país exportador de libros del mundo y uno de los principales sectores por su aportación al PIB nacional. En el ámbito de las traducciones es el tercer idioma destino y el sexto desde el que se traduce a otras lenguas.
  • El 7,7% de los internautas se comunica en español y consume contenidos en español. Por otra parte, el desarrollo en los próximos años de la inteligencia artificial es mucho más que una promesa. ¿Cuál es uno de sus pilares?: el desarrollo y aplicación de tecnologías del lenguaje. Será difícil ignorar el español, teniendo en cuenta su mercado potencial. No hay solo músculo demográfico, el poder adquisitivo (por ejemplo) de la comunidad hispanohablante en EE.UU. comienza a crecer lo suficiente como para tener muy presente su demanda potencial en particular para la economía digital.
  • Dentro de la industria de la cultura, en países como España, los contenidos en su lengua nativa aportan directamente un 3% del PIB nacional.


En definitiva la lengua es un activo inmaterial con relevancia económica que trasciende a las actividades directamente relacionadas con el idioma, como puedan ser los servicios de traducción o  enseñanza. Otros sectores persiguen fines diversos, pero utilizan la lengua como materia prima esencial. Con esta perspectiva un informe elaborado por Fundación Telefónica cifraba en 2007 el valor económico del idioma en casi un 16% del PIB español,  generando casi 3 millones y medio de empleos en nuestro país. Por ello este trabajo recogía la convicción de que el idioma es, en el caso del español, el “mayor y más valioso activo intangible que tiene la economía. La siguiente infografía sintetiza alguno de estos datos y de las cifras que presenta el último informe del Instituto Cervantes titulado El español: una lengua viva. Informe 2017



Si en el siglo XVI la primera lengua romance en independizarse del latín vivió su Siglo de Oro, con el salto al otro lado del Atlántico, todo apunta a que en el siglo XXI el español volverá a convertirse en “idioma de moda”, esta vez impulsado por los vientos de Internet. Sin embargo, no todo son luces en cuanto a la presencia en el ámbito internacional:

  • En primer lugar, el peso del español en la comunidad científica está muy lejos de ser equiparable con el porcentaje de hablantes a escala mundial. Los textos en español tratan principalmente de robótica, ingeniería de la construcción y biomedicina, tres campos en los que sobresalen publicaciones en nuestro idioma. En ellos despuntan nuestros investigadores, pero no son los únicos. 
  • En segundo lugar, pese a que el español es el cuarto idioma oficial en la Comunidad Europea y el tercero en la ONU, apenas se utiliza como lengua de trabajo en los foros internacionales
  • Por último,  se encuentra la batalla por la presencia en Internet, donde es preciso lograr que los motores de búsqueda otorguen mayor visibilidad a los textos en nuestro idioma. Junto a ello es preciso dar el paso desde el perfil de meros consumidores al de contribuidores en la economía digital, de la mano de la tecnología.

Para todo ello las políticas lingüísticas pueden actuar como factor de dinamización o de retardo. Pongamos un caso práctico. En Wikipedia los textos en español se encuentran por detrás de la aportación de idiomas como el cebuano, una lengua que se habla en Filipinas por parte de 21 millones de personas y que es la tercera en número de entradas, por detrás del inglés y el sueco. No cabe interpretar el dato únicamente sobre la especial fecundidad intelectual de los autores filipinos. Es un hecho que el impulso de políticas que reconocen la importancia del idioma es esencial en este y otros ámbitos.  Volviendo a la Wikipedia, por su aportación de entradas el español se encuentra en el noveno lugar, aunque por las consultas que se realizan en nuestro idioma ocupemos la sexta posición.

Anuario publicado desde 2010.
Desde esta perspectiva, entre las luces del español se encuentra un modelo de evolución conocido como panhispanismo, que ha permitido incorporar nuevas voces con distintos orígenes, pero dando lugar a escasas variedades dialectales, si lo comparamos con otros idiomas como el chino. 

Por otra parte, dentro del estado español durante siglos han convivido distintas lenguas, fruto de la riqueza y pluralidad cultural de la Península Ibérica. Algunas, como el euskera, tienen el mérito de haber sobrevivido a los romanos, aunque el afán de normalización artificial corre el riesgo de sacrificar dialectos centenarios a manos del denominado "batúa", ese nuevo esperanto usado como idioma común para la enseñanza y la Administración Pública,  pero que dificulta la comunicación en su lengua nativa entre una abuela vizcaína y su nieto educado en una ikastola. Me pregunto, por ejemplo, si dentro de dos generaciones se seguirá hablando en Lequeitio la variante del vizcaíno que conocieron sus tatarabuelos. Y en otras comunidades el afán por incentivar la lengua nativa está llevando a retirar artificialmente de la escena pública el castellano, pese a que la convivencia de lenguas ha sido siempre un hecho cotidiano para sus afortunados ciudadanos, multilingües desde el nacimiento. 

Con ello se convierte el idioma en un instrumento de reivindicación, olvidando su cualidad principal como vehículo de comunicación que amplía horizontes. La lengua no es propiedad de los estados, sino de sus hablantes. Su valor trasciende a lo material, pero que se traduce en beneficios tangibles. La comunidad hispanohablante dispone en la economía digital de nuevas oportunidades si se apoya, precisamente, en el idioma que les une y en la pluralidad de las culturas que aglutina. Por definición la cultura es integradora y las políticas lingüísticas deberían capturar oportunidades, más que imponer restricciones o interferir en su desarrollo natural. No es una cuestión de opinión, son datos objetivos. Como decía Saint-Exupéry por boca del Principito, los adultos somos seres que necesitamos manejar cifras para tomarnos la realidad en serio. Y el último informe sobre el uso del español publicado por el Instituto Cervantes es muy claro en sus conclusiones. 

¿Perderemos la oportunidad de sacar partido a un bien económico que se revaloriza solo con el uso?.


lunes, 24 de abril de 2017

La crisis del libro en el siglo XXI: ¿realidad o mito?

Año tras año, la celebración del Día Mundial del Libro da pie a una reflexión sobre el papel de este mágico artefacto dentro de la economía digital y su papel en esa sociedad del conocimiento de la que tanto se habla. El duelo entre cultura audiovisual y textual fuerza a reivindicar el papel del libro como producto de información cualificada frente a la mera agregación de datos servida al ciudadano vía Internet. Pero la trayectoria del libro, a medio camino entre objeto de entrenamiento y soporte de información, confluye en este momento con la de la próspera industria de contenidos, con tasas de consumo creciente en los hogares. 

Si a ello le unimos, según las encuestas, tasas de lectura mejorables, cierre de librerías y la hiperconectividad de los jóvenes españoles, podemos llegar a pensar que el futuro del libro, al menos del libro tradicional, no es muy halagüeño. Sin embargo los últimos datos publicados desmienten algunos de los tópicos más usuales en relación a la supuestamente escasa presencia del libro en nuestra vida cotidiana. 

Pongamos algunos ejemplos:

  • El español no lee. En realidad leemos más que nunca, de hecho los dispositivos digitales y las redes sociales favorecen que leamos constantemente. Y también leemos libros, de hecho lo hace el 92% de la población española, aunque no sean lectores frecuentes. Incluso en este caso el porcentaje ha aumentado  nada menos que 11,2 puntos en los últimos quince años y además con un nivel de actividad mayor que en el pasado, a juzgar por el número de títulos. Eso sí, el impacto del lenguaje tuitero se hecho sentir en el mundo editorial con la popularización del texto breve, ya sea en formato de poema o microrrelato (menos de 10.000 palabras) y el auge de los concursos literarios especializados en esta modalidad.

  • El libro en papel está abocado a desaparecer. Crecen las ventas y la lectura de ebooks, pero su facturación en las cuentas de los editores aún es residual y se reduce en casi un punto su presencia dentro de la oferta bibliográfica global. Por el contrario, la producción de libros en papel ha aumentado casi un 4% en los últimos años, y el público lector declara mayoritariamente su preferencia por este formato. Al tiempo, merman los adeptos a la edición digital, hoy por hoy solo un 30%, por lo que parece que la lectura de libros es el único hábito que se resiste a la progresiva digitalización en el día a día de los ciudadanos, salvo en la lectura de prensa. En el mundo del libro la evolución ha variado según el subgénero. El cómic ha experimentado un auge inusitado al albur de su lenguaje híbrido con la combinación de texto e imagen, tan atractivo para su difusión vía Internet. Otros, como la antigua literatura de quiosco (novela romántica y de ciencia ficción, principalmente) han sido los primeros en poblar el catálogo digital de las editoriales. Sin embargo la oferta de ebooks aún es escasa no llegando, en la mayoría de los casos, ni siquiera a la mitad del fondo bibliográfico de los sellos más populares. Avanza, es cierto, pero lo hace a un ritmo más lento del esperado y por el momento no destrona el reinado del libro impreso.



Por otra parte, el paulatino incremento de la lectura digital no es un fenómeno exclusivamente juvenil, sino que se produce en todos los rangos de edad. Las bondades del eReader son elogiadas cada vez más por usuarios mayores de 55 o 65 años, una vez dinamitada esa brecha digital de la que tanto se ha hablado, con la incorporación de este colectivo al ámbito de la comunicación digital y las redes sociales.

Ahora bien, al margen de los cambios el libro como producto, la transformación de los hábitos de lectura y la simbiosis entre redes sociales y los tradicionales círculos de lectores, esto no implica que el sector editorial se encuentre exento de amenazas, ni mucho menos que se mantenga al margen de nuevos modelos de negocio auspiciados por la economía digital:

  • La convivencia entre canales de venta virtuales y presenciales se ha hecho sentir antes y con mayor impacto, principalmente en los distribuidores minoristas, afectando en primer término a la librería tradicional, pero también a otros establecimientos como los quioscos , cuyas ventas se han reducido en más de un 50 % en los últimos cinco años. Sin embargo han surgido propuestas verdaderamente innovadoras que apuntan a nuevo concepto de librería como punto de encuentro y principal prescriptor del usuario, incluso como punto de recogida de pedidos online, algo especialmente valorado por lectores reacios a la compra digital.

  • Cambios en la cadena de valor tradicional del libro. El desembarco de nuevos actores (Amazon, Google, TELCOs…) y la necesidad de reducir costes, abaratando el precio de las obras obliga a editores, distribuidores y agentes literarios a reformular su papel para sobrevivir ante movimientos caníbales que buscar eliminar intermediarios. Entre unos y otros se desdibujan las fronteras de manera que las editoriales habilitan sus propios canales de distribución, los distribuidores firman potentes alianzas, los agentes literarios toman la iniciativa, rescatando viejos éxitos editoriales (recordemos a la siempre pionera Carmen Barcells) e incluso negocios inicialmente basados en el mundo de la impresión progresan hacia fórmulas como la de los servicios de autopublicación.


http://www.unesco.org/new/es/unesco/events/prizes-and-celebrations/celebrations/international-days/world-book-and-copyright-day-2017/
UNESCO. Propuesta de actuación 2017

Pero en la propia amenaza reside, tal vez, la oportunidad. La experiencia de una de las industrias editoriales más antiguas (e importantes) del mundo tiene mucho que aportar a ese joven sector de contenidos que ha irrumpido con fuerza en el panorama cultural. De hecho, aún hoy, el sector editorial lleva la voz cantante dentro del PIB cultural, a poca distancia (pero con ventaja) del mundo audiovisual y multimedia. Ahora bien, superada la resaca de la crisis es preciso afrontar el reto de integrar el libro digital dentro de un modelo económico sostenible.



Pero no se trata solo de otorgar mayoría de edad al libro digital y normalizar su producción y venta dentro del negocio editorial. Lo que verdaderamente urge es ajustar oferta y demanda, superando el recurso a reducir tiradas de ejemplares y acortar la vida comercial de la obra en el mercado, para evitar que, como ahora, muchos textos dejen de estar disponibles al poco de salir a la venta. La dualidad de edición digital y en papel o fórmulas de impresión bajo demanda podrían solventar este problema. Servicios de suscripción o consumo en streaming de libros contribuirán en el futuro a acortar distancias entre autor y lector. En un escenario así, el soporte sería tan anecdótico como debe ser el canal de venta en el acceso a cualquier producto o servicio.


Lo que verdaderamente importa es garantizar la disponibilidad de la obra y hacerlo para todos, sea cual fuere el soporte (impreso o digital) y el canal de distribución (online o tienda física). Abaratar precios dentro de un catálogo dual (ebook vs. papel)  y cuidar la edición orientada a colectivos específicos, como puedan ser usuarios con dificultades de lectura o cualquier discapacidad, es remar a favor de ese papel integrador que la Unesco reivindica este año en su tradicional discurso con motivo del Día Mundial del Libro. Porque todos tenemos derecho a disfrutar de lo que alguien, en algún lugar del planeta, en algún momento de la historia, escribió para nosotros. ¿No crees?.

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