jueves, 11 de junio de 2026

Pioneros de la medicina social: Francisco Méndez Álvaro (Pajares de Adaja, Ávila 1806 - Madrid 1883)

 

Escritor, político y científico, Francisco Méndez Álvaro fue uno de los pioneros en la divulgación científica, la defensa de los intereses del colectivo médico y el impulso de las primeras políticas sanitarias al servicio del Estado liberal.  Esta breve semblanza resume algunos de los principales hitos de su trayectoria, recopilando alguno de sus más interesantes artículos en acceso abierto a través de la Biblioteca Digital de la RANME. 

Nació en Pajares de Adaja (Ávila) el 27 de julio de 1806. Hijo de Sebastián Méndez, un modesto cirujano rural, fue acogido en Madrid por su tío materno, Pedro de Álvaro, con la intención inicial de adiestrarle en el manejo del negocio familiar. Su vocación, sin embargo, iba por otros derroteros, por lo que inició en 1823 sus estudios de Medicina en San Carlos. Afectado por las restricciones que impuso el Reglamento de los Reales Colegios de Medicina y Cirugía de 1827, sólo pudo titularse un año más tarde como cirujano de segunda clase. Aunque comenzó ejerciendo su profesión en Prádena (Segovia), no cejó en el empeño de completar sus estudios y con este objetivo regresó a Madrid en 1832. Gracias a un nuevo cambio en los planes educativos pudo finalmente licenciarse en Cirugía en 1835 y en Medicina en 1836. 


Red de relaciones

Fue en esta etapa cuando conoció a quien sería uno de sus más estrechos colaboradores, Matías Nieto Serrano, con quien comenzó a realizar traducciones de textos médicos franceses dando lugar en 1841 a la creación de la reputada "Biblioteca Escogida de Medicina y Cirugía", dirigida por Nieto y en la que Méndez Álvaro colaboró activamente. Esta actividad, que mantuvo hasta 1848, le permitió estar en contacto con las nuevas corrientes europeas en el ámbito científico y asistencial. 

Fue una etapa muy fecunda en la que se acercó al periodismo político de signo liberal de la mano de sus tíos Pedro y Aniceto de Álvaro, colaborando con el periódico El Mensajero de las Cortes, fundado en 1834. Colaboraban en esta cabecera escritores de la talla de Alcalá Galiano o Mariano de Larra, entre otros. 

Matías Nieto Serrano (1813-1902)
Caricatura de Cilla en El Doctor Sangredo (1883)

Acercamiento a las políticas sanitarias de su tiempo


Mateo Seoane y Sobral

(1791-1870)
En esta época compaginó publicaciones científicas y colaboraciones en prensa con la práctica médica.  En 1834, durante la epidemia de cólera, su labor en Brihuega fue premiada con la concesión de la Cruz de Epidemias, el primero de numerosos reconocimientos que tendría a lo largo de su vida. La guerra carlista le dio la oportunidad en 1836, de entrar en contacto con la problemática de las políticas sanitarias de la época gracias a Mateo Seoane, con quien trabajó como ayudante en la inspección de hospitales militares. 

En 1837, aceptó su último destino en activo, ocupando el puesto de médico-cirujano titular de Navalmoral de Pusa (Toledo). En paralelo, desarrolló trabajos periodísticos y científicos. Comenzó a colaborar con El Castellano, periódico que llegó a dirigir, y publicó trabajos científicos como la Memoria sobre el catarro pulmonar epidémico llamado gripe y Elementos del arte de los apósitos, en colaboración con Nieto Serrano. A partir de entonces, se dedicó por completo a la actividad política y periodística.

Adscrito al Partido Moderado, desempeñó distintos cargos públicos. En 1843, durante apenas un mes, fue alcalde de Madrid, además de consejero de instrucción pública y diputado a Cortes en dos ocasiones. Presidió la Junta de Beneficencia Municipal de Madrid y fue secretario del Consejo de Sanidad del Reino de forma continuada (exceptuando el bienio progresista) entre 1847 y 1865. Reconocido higienista, la Ley de Sanidad de 1855 recoge algunos de los postulados que había defendido en la prensa y en su actividad política.


Polemista y divulgador

Pionero del periodismo científico, desde 1840 colaboró en medios como La Gaceta Médica, fundada por Nieto Serrano, y dirigió el Boletín de Medicina y Farmacia. En 1854 se fusionaron ambas cabeceras en El Siglo Médico, llegando a ser copropietario y director, junto a Nieto Serrano. De su frenética actividad como divulgador dan fe más de medio millar de artículos que Méndez Álvaro publicó en este periódico.

Protagonizó célebres polémicas científicas y participó en Conferencias Sanitarias Internacionales, como la celebrada en Constantinopla en 1866 o en Viena en 1874. Escribió sobre salud pública y epidemiología, pauperismo y enfermedad social. También defendió los intereses del colectivo profesional, promoviendo iniciativas como la “Alianza de las Clases Médicas”, precursora de las organizaciones colegiales. Fue miembro de varias asociaciones científicas nacionales e internacionales. Uno de sus logros más destacados fue la creación en 1882 de la Sociedad Española de Higiene, de la que fue presidente.


Legado

El 14 de mayo de 1853 tomó posesión como Académico de Medicina en el sillón número 8 con el discurso “Consideraciones sobre la higiene pública y mejoras que reclama en España. La higiene municipal”. Fue un destacado miembro, desarrollando una importante labor al frente de la Comisión de la Vacuna y, más tarde, presidiendo el Instituto Nacional de Vacunación, creado en 1871. El hecho de que este organismo dependiera de la Real Academia Nacional de Medicina, le confirió rango estatal, constituyendo un hito en su historia al distanciarse de las funciones desarrolladas por las Academias de Distrito. 

Su actividad en las sesiones científicas fue reseñable, permitiendo tomar el pulso de temas críticos en materia de salud pública. Es el caso de su respuesta al discurso de ingreso de Rogelio Casas de Batista, pronunciado en su recepción pública el 11 de enero de 1874 bajo el título Problema relativo al hogar del obrero, tanto considerado en sí mismo como en su historia a través de la sucesión de las edades y los pueblos o sus aportaciones sobre "la estadística mortuoria de la capital de España en varias épocas desde el siglo XVIII", recogidas en las actas de las sesiones literarias. Elegido presidente en 1864 y 1883, su mandato representa uno de los momentos de mayor prestigio de la institución, donando parte de su nutrida biblioteca a la Academia.  

Pionero del movimiento higienista en España, junto a Mateo Seoane y Felipe Monlau, fue uno de los precursores no sólo de la Medicina Social, sino del periodismo médico, cuya estela siguieron figuras como Carlos Cortezo o Ángel Pulido

Se casó en dos ocasiones. En 1829 con Josefa Puente y, tras enviudar en 1862, con Ramona Blanco y Pérez. No tuvo descendencia.

Falleció en Madrid el 19 de diciembre de 1883, días después de un concurrido homenaje público del que se hizo eco la prensa del momento.


- Bibliografía -


  • VALENTÍN MATILLA GÓMEZ (1982). Galería de presidentes de la Real Academia Nacional de Medicina. Madrid, Real Academia Nacional de Medicina.

  • JOSÉ LUIS FRESQUET FEBRER (1990). Francisco Méndez Álvaro (1806-1883) y las ideas sanitarias del liberalismo moderado. Madrid, Ministerio de Sanidad y Consumo.
  • MATÍAS NIETO SERRANO (1888). “Biografía del Exmo. E Ilmo. Sr. Dr. D. Francisco Méndez Álvaro, Presidente y Académico Numerario que fue”. En: Anales de la Real Academia de Medicina, tomo octavo, 150-176, 225-260.


- Obra accesible desde la Biblioteca Virtual de la RANME -


1837

1847

1853

1858

1860

 1862

1864

1866

1871

1874

1877

1882

1883


NOTA. Este trabajo fue publicado en diciembre de 2025 en el Diccionario Biográfico de la Medicina Española (BIOMEDES).  El texto recoge la versión original completa y ampliada. Agradecemos el esfuerzo realizado por la Biblioteca-Archivo de la RANME en la digitalización de contenidos referenciados en el texto, para facilitar el acceso abierto a la obra de Méndez Álvaro, especialmente manuscritos inéditos y vaciado de prensa.

FUENTE DE LAS ILUSTRACIONES: Banco de Imágenes de la Medicina Española (BIMES). 

 

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